Se abrireron los cielos y el Gran Poder hizo solemne salida de su Basílica.
Impresionante silencio, roto por el disparo de flashes que iluminaban la Plaza, llenándola de sombras con la Gran silueta proyectada por todas partes.
Sentencia y Macarena por la Alameda,
Silencio en el Salvador, casi entre amigos.
Gitanos por la Encarnación, estrenando vista desde lo alto.
Calvario, un reencuentro en Molviedro.
Triana, por el Arenal...
¡Qué gran Madrugá!







